Abecés pienso que tal vez habría sido mejor hacer caso a mis impulsos, aunque, después de tanto tiempo aguantando-los, porque tirar ahora la toalla y disfrutar por un tiempo? si después, al llegar el final, que tarde o temprano llega, todo lo logrado, o ganado, se iría por la borda? Es una sensación extraña. Con los sentimientos nunca se sabe, a veces crees que sientes algo y decides hacer caso a tus impulsos, y resulta que te estabas equivocado, que aquello que sentías en realidad era otro sentimiento, no muy lejano al otro, pero con bastantes diferencias. En un juego de azar, a veces aciertas y sientes la felicidad momentanea, la real, y a veces te arrepientes. La cuestión es: es mejor hacerlo y luego arrepentirse? Ya por haberlo jodido todo, o bien, no hacerlo, y arrepentirte siempre, y quedarte con la duda de, y si? El ser humano es muy impredecible, y por eso es tan bello. Pero cuando cierro los ojos y veo lo que podría haber sido, me arrepiento de no haber hecho ese y si. Pese a ello, luego vuelvo a la realidad y en el fondo, muy en el fondo, y superficialmente hablando, me siento orgulloso de mi mismo y satisfecho de mis actos, no todos, pero si una mayoría. No hay que tentar a la suerte y mucho menos jugar con los sentimientos. El dolor esta siempre, tanto física como psicologicamente, pero el que de verdad duele, es el que deja una marca para siempre, una marca imborrable y invisible, es el psicológico. Así que en conclusión, espero, y es lo que creo, haber hecho bien al conservar los ases, en vez de jugar-mela por conseguir los reyes. Siempre tendré los ases junto a mi.
Oscar Palenque Garcia
jueves, 5 de junio de 2008
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