Daniel paseaba a la luz de la luna. Era casi media noche y la humedad y el sofoco de la ausencia le hacían sentir un sudor frió. Tenia las mejillas rojas y los talones cansados. Acababa de salir de casa a por un solo pensamiento, pero a cada paso que se alejaba de su vida la ropa le pesaba cada vez mas. Empezó a deambular sin rumbo, sin horizonte. Intentaba poner la mente en blanco pero era imposible. El pasado le soplaba en el cuello y hacia que se le erizaran los pelos de los brazos y se le estremecieran los remordimientos. Él sabia que la decisión había sido la correcta, pero unas solas palabras le hacían dudar. El corazón contra la mente. Y no sabia cual estaba de cada parte. Pensaba que el corazón estaría con el pasado, ya que sino los remordimientos se esfumarían, pero no lo tenia claro, o no quería tenerlo tan claro. Aún faltaba mucho para la gran lucha de sentidos, pero tenia que prepararse. Se volvería frió? Duro como una piedra? Insensible? Solo el tiempo lo sabia. Le venían a la mente los dados, la probabilidad. Había sacado un seis pero se decidió por el cinco. Lo que el no sabia era que el seis le dejaba volver a tirar...
Oscar Palenque Garcia
sábado, 26 de julio de 2008
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