Murmullos en el ambiente. Una tensión irradia cada uno de los pelos de mi cuerpo. Vuelven a sonar los disparos y un liquido muy frío salpica contra mi cara. Un escalofrío eterno me estremece los músculos y los sentidos. Se puede apreciar el sonido de los pies al ser arrastrados por el suelo. De golpe todo queda en calma, en silencio, como si una gran tormenta hubiera pasado. Un llanto ahogado chirría en mi cabeza. Son los sollozos de una niña, solo es una niña. Vuelven a sonar los disparos que amartillan mi cerebro y una calma mayor aparece envolviendo todos y cada uno de los corazones que allí habitan y allí morirán. Las lagrimas resbalan por mi mejilla y vuelve el recuerdo de aquella infancia perdida. Soy el que menos tiene que perder. Soy el único que no tiene nada que perder...
Oscar Palenque Garcia
martes, 12 de mayo de 2009
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2 comentarios:
Escalofriante...
Sentencioso....
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